El duelo de ida por los octavos de final de la Copa Chile entre Everton de Viña del Mar y Universidad de Chile fue suspendido debido a los graves incidentes registrados este jueves en el Estadio Sausalito.
En el primer tiempo, el conjunto azul comenzó mejor asentado en el terreno de juego, aunque no logró romper el cero ante la sólida actuación de Ignacio González. El portero ruletero se erigió como la gran figura de la etapa inicial al ahogar cada opción de peligro generada por los universitarios.
Sin embargo, el trámite cambió en el complemento. A los 61 minutos, Juan Martín Lucero sacó a relucir su olfato goleador: el «Gato» aprovechó un rebote en el área local y, en doble instancia, convirtió el 1-0 a favor de La U.
Tras el impacto del gol, el cuadro viñamarino volcó la cancha sobre el arco de Gabriel Castellón en busca de la igualdad. No obstante, el guardameta azul respondió a lo grande para mantener su valla en cero, luciendo con notables atajadas ante los potentes remates de Alan Medina y Julián Alfaro.
Cuando parecía que el encuentro terminaba con victoria para los dirigidos por Fernando Gago, a los 82′ comenzaron a caer elementos de animación hacia el campo de juego. La situación escaló rápidamente hasta el lanzamiento de bengalas que cruzaron la cancha, poniendo en serio riesgo la integridad física de los futbolistas.
Pese al posterior desalojo del recinto y tras sostener diversas reuniones, las autoridades decidieron dar por suspendido el compromiso. «Ahora se debe definir si se juega o no. Ambos equipos querían seguir compitiendo, pero no estaban las condiciones. Hubo un riesgo real porque cayeron objetos a la cancha y hacia los hinchas», lamentó el juez Piero Maza.
De esta manera, resta por conocer si los minutos restantes se disputarán a puertas cerradas o si se dará por finalizado el encuentro con el marcador actual (como ocurrió recientemente en el cruce entre Coquimbo Unido y Huachipato, que se completó en La Cisterna). Cabe consignar que la revancha de esta serie está programada para este mismo domingo 27 de septiembre, por lo que el estrecho calendario juega en contra de la resolución.