Con apenas 20 años, Bruno Mora ya se posiciona como una de las principales cartas del bádminton nacional. El deportista antofagastino, estudiante de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Católica del Norte, ha construido una carrera marcada por la disciplina, la constancia y una fuerte identidad con la región que representa tanto dentro como fuera del país.
Seleccionado nacional durante varios años, Mora ha participado en competencias internacionales como los Juegos Sudamericanos, Panamericanos Junior y Juegos Bolivarianos de la Juventud; en este último consiguió una medalla de bronce el año 2024. A ello se suma su reciente tricampeonato nacional adulto en singles, dobles y dobles mixtos, consolidándose como uno de los principales referentes del bádminton chileno.
En conversación con LigaSports, el deportista repasó sus inicios en el bádminton, las dificultades de competir desde regiones, sus metas deportivas y el profundo significado que esta disciplina tiene en su vida.
Entiendo que naciste en Temuco ¿Cómo llegaste al norte? ¿Sientes que representas a la región o a la ciudad cuando compites?
Yo me siento totalmente identificado con Antofagasta porque viví toda mi vida acá en el norte. Me fui chico de Temuco; igual siempre he estado yendo allá porque sigo teniendo familia, pero desde tercero básico he estado representando a Antofagasta en torneos nacionales e internacionales de bádminton. Entonces estoy muy agradecido de todas las oportunidades que me ha dado el norte y estoy más que contento por estar acá.
Bruno recalca constantemente el vínculo que tiene con Antofagasta. Pese a haber nacido en el sur del país, el badmintonista asegura que fue en el norte donde encontró las oportunidades para desarrollarse tanto nivel personal como competitivo, construyendo una identidad deportiva profundamente ligada a la región.
¿Cómo llegaste al mundo del bádminton, y qué fue lo que te motivó a comenzar a practicar este deporte?
Partí en el colegio, en el Liceo Experimental Artístico. Ahí conocí el bádminton, me introdujo al deporte María Teresa, mi primera entrenadora. Quien me ayudó en mis inicios. Luego, a medida que fui subiendo el nivel, entré al Club de Bádminton Antofagasta aproximadamente a los 12 años, y desde ahí que mis entrenadoras son Camila Macaya y Susana Salinas, quienes son súper importantes en todo mi proceso de alto rendimiento. Gracias a ellas soy el deportista que soy actualmente.
¿Qué sacrificios has tenido que hacer para llegar al nivel en el que estás hoy? sumado a eso, ¿Cómo compatibilizas tus estudios con tu carrera deportiva?
Personalmente, no lo veo tanto como un sacrificio. Uno tiene que dejar cosas de lado y ordenar sus prioridades en esta vida, pero si yo escogí ser deportista de alto rendimiento, no lo considero un sacrificio, ya que es algo que realmente me gusta. Entonces, claro, a veces me toca no salir, cuidar la alimentación, cumplir con entrenamientos, con horarios, la universidad y viajes a torneos. Es una suma de cosas importantes que debo hacer, pero al final lo hago porque realmente quiero el deporte.
Coméntanos un poco sobre tu rutina ¿Cómo son tus entrenamientos? ¿Cómo te preparas tanto a nivel físico como a nivel mental para las competencias?
Yo entreno junto a Club Bádminton Antofagasta, en donde entrenamos varias veces a la semana, son principalmente tres horas de cancha, en las cuales hacemos multiplumas, que son series de muchas repeticiones. En el bádminton se requiere mucha técnica, por lo que se tiene que hacer varias repeticiones para seguir progresando.
Por otro lado, soy beneficiario del Programa Promesas Chile, gracias al cual tengo acceso a apoyo en la preparación física, kinesiólogo, doctor y psicólogo deportivo. En ese sentido, estoy cubierto en todas las áreas que un deportista necesita para desarrollarse. La idea es siempre dedicar bastante tiempo a cada aspecto para seguir progresando pocoa poco.
La preparación mental aparece como uno de los aspectos más importantes dentro de su carrera. Bruno reconoce que,en competencias de alto nivel, la diferencia muchas veces no pasa únicamente por lo físico o lo técnico, sino también por la capacidad de controlar la presión y mantener la confianza en momentos clave.
¿Qué es algo que no te puede faltar a la hora de competir?
Creo que gente que me apoye y que esté ahí conmigo, porque yo antes de los partidos me pongo un poquito nervioso.Entonces me gusta que siempre haya alguien apoyándome, ya sea con las tácticas o sacándome un poquito de los nervios antes de competir.
Y si es que estoy yo solo, que no me falte mi música antes de jugar. Tengo mi rutina preestablecida; eso es lo que más me da calma. Básicamente, lo que hago normalmente en el entrenamiento, lo replico en el partido, para no llegar a improvisar al torneo. Mantener una rutina me ayuda a entrar en confianza y estar listo para competir.
Fuiste tricampeón nacional adulto en las categorías de singles, dobles y mixtos ¿Cómo fue el camino para llegar a convertirte en tricampeón nacional? ¿Cómo te sentiste al lograr ese tricampeonato?
Mucha estructura en el juego. Uno puede prepararse físicamente y tácticamente, pero si no tiene una estructura, un plan de juego o no tiene la mente preparada para afrontar ciertas situaciones, por más físico que tengas, la mente siempre te puede jugar en contra. Por más que seas el mejor del mundo, si no estás preparado mentalmente, no va a resultar. Por eso, para ese Torneo Nacional le di más énfasis a la preparación mental, a encontrar un patrón de juego estable y amantener una alta intensidad tanto mentalmente como físicamente.
Estaba muy emocionado. Fue algo para lo que me venía preparando hace mucho y yo ya me veía con esos tres oros en las distintas modalidades. En ese momento me emocioné, me puse muy contento, lo fui a celebrar con mis amigos y con mis entrenadoras. Fue un instante de mucha felicidad, realización personal. Sentí que fue un paso al siguiente nivel que quiero llegar: que es ser campeón sudamericano, campeón panamericano y competir en torneos internacionales, entonces sentí que avancé un paso más hacia mi meta.
El tricampeonato nacional marcó uno de los momentos más importantes de su carrera. El logro no solo significó sumar títulos, sino también confirmar el crecimiento que ha tenido durante los últimos años dentro del circuito adulto, superando a algunos de los mejores jugadores del país.
También has podido representar a Chile en distintas competencias internacionales, como en Perú, México y Bolivia, ¿Qué significa para ti representar a la bandera chilena en el extranjero?
Es un orgullo total. Siempre hablo de esto con mis entrenadoras y ellas me dicen que representar a Chile afuera es algo que no muchas personas tienen la oportunidad de hacer. Es un grupo muy reducido que sale a representar en el deporte de alto rendimiento, entonces es un orgullo enorme. Además, uno está consciente de que al salir a representar a Chile no solo está dando la cara por sí mismo, sino todo un país. Entonces, si uno hace las cosas mal o no se lo toma en serio, no mancha la reputación de uno, sino que mancha la de un país entero; por eso uno sale con la responsabilidad de salir a dejar a Chile en lo más alto posible.
En 2024 ganaste el bronce en los Juegos Bolivarianos de la Juventud ¿Ganar una medalla a nivel internacional tiene un sabor distinto en comparación con hacerlo a nivel nacional?
Sí, completamente. Cuando uno sale del país, está compitiendo contra los mejores del continente; entonces al estar uno en ese grupo, se siente muy orgulloso, porque ahí piensas en todo el trabajo que uno hace antes y en toda la gente que te apoya. No es simplemente uno el que aporta el granito de arena, son muchas las cosas que influyen en ese resultado. Entonces sí, es distinto, completamente distinto.
Más recientemente, el Panamericano de Lima dejó importantes conclusiones para el badmintonista antofagastino. Más allá de los resultados obtenidos, la experiencia le permitió observar de cerca el nivel internacional y comprender cuánto debe seguir creciendo para competir al máximo nivel. “Ahora sé que al ritmo que entrenaba aún le falta mucho más. Aun siendo campeón nacional, que uno cree que es el máximo nivel que puede alcanzar, siento que es de ahí hacia arriba el nivel en el que debo seguir entrenando”.
Además de hablar sobre su carrera, Mora también abordó una de las problemáticas que más afecta actualmente al desarrollo del bádminton en la región: la falta de espacios adecuados para entrenar y desarrollar la disciplina en condiciones óptimas.
¿Cómo ves actualmente el desarrollo del bádminton en Antofagasta y qué crees que falta para que este deporte se desarrolle más en la región?
El principal problema que tenemos hoy en el bádminton son las canchas. Tenemos muy poca disponibilidad de espacios y, al ser un deporte en el que se exige mucho nivel técnico y físico, eso termina siendo un problema muy serio que estamos experimentando acá en Antofagasta. Entonces, el llamado es contar con más espacios para entrenar.
El bádminton necesita ciertas condiciones, como un gimnasio techado, donde no entre el aire, y son pocas las oportunidades que tenemos para entrenar de esa manera. Entonces, el llamado es conseguir un espacio para entrenar en mejores condiciones para tener mejores representantes y dejar a Chile en lo más alto.
La realidad de los deportistas regionales, según explica Bruno, implica un esfuerzo extra tanto en lo económico como en lo logístico. Viajes constantes, traslados y menos acceso a infraestructura especializada forman parte de las dificultades que muchos atletas deben enfrentar fuera de Santiago.
¿Sientes que hay apoyo real hacia los deportes que son menos masivos?
Considero que sí existe apoyo, pero no es tanto en comparación con lo que puede ser en otros deportes mucho más masivos. Y si uno ve la historia del bádminton, aunque la gente no la conoce mucho, hemos tenido representantes muy buenos a nivel internacional, que han ido a Juegos Olímpicos Juveniles, a Juegos Panamericanos, Juegos Sudamericanos, además de medallistas internacionales. Entonces, ha existido mucho nivel en el bádminton nacional; no es un deporte en el que no haya nivel o representantes; sí están, solo falta apoyo para que surjan más.
¿Cómo ha sido personalmente tu experiencia consiguiendo apoyo o financiamiento para poder competir?
Siempre he tenido el respaldo de mi club, de lo cual estoy muy agradecido. También he recibido todo el apoyo de mi familia y de distintas entidades que me han ayudado. Hace poco Carnicerías Arauco me apoyó para poder ir al Torneo Panamericano que se realizó este año. Personalmente, sí he recibido mucho apoyo de personas que están a mi alrededor y que confían en mí, y estoy muy agradecido de todo corazón, porque gracias a ellos puedo salir a competir y representar a Chile en los torneos internacionales.
Finalmente, el seleccionado nacional dejó un mensaje dirigido a la comunidad deportiva local, haciendo un llamado a apoyar y visibilizar una disciplina que continúa creciendo en la región.
“A todas las instituciones, organizaciones y personas que quieran acercarse, ayudar, conocer este deporte, les digo que se acerquen. Tenemos todos muy buena disposición para poder enseñarles nuestra historia y mostrar los representantes que tenemos. Que sepan que estamos acá, listos y preparados para salir a competir y representar a Chile”.