Coquimbo Unido se convirtió en el nuevo Supercampeón del fútbol chileno tras derrotar por penales a Universidad Católica, en un partido donde Diego “Mono” Sánchez fue la gran figura del cuadro pirata.
El encuentro tuvo un primer tiempo irregular, sin demasiadas ocasiones claras para ninguno de los dos equipos, aunque con el elenco aurinegro mostrando un mayor control del balón.
En la segunda mitad, los Cruzados mejoraron de manera evidente y se aproximaron con mayor peligro al arco defendido por Sánchez. Clemente Montes y Justo Giani exigieron al “Mono”, quien respondió con seguridad en momentos clave.
Finalmente, en un duelo con pocas llegadas, la Supercopa se definió mediante lanzamientos penales tras el empate sin goles en el tiempo reglamentario.
En la tanda desde los doce pasos, la gran figura fue Diego Sánchez, quien contuvo los remates de Diego Corral y Eugenio Mena —este último sin guantes—, además del disparo elevado de Branco Ampuero. Esto permitió que Coquimbo Unido celebrara el penal decisivo convertido por Alejandro Camargo, sellando el triunfo por 8-7.
De esta manera, los aurinegros conquistaron la primera Supercopa de su historia y sumaron su segundo título en Primera División en apenas tres meses.