Hace apenas unos días, Cristian Garin estuvo a la altura de un Masters 1000, jugando de igual a igual ante un top 25 en Roma y dejando sensaciones de recuperación. Pero este martes volvió a mostrar esa versión errática que tanto le ha pesado en las últimas temporadas tras caer en el Challenger de Oeiras IV.
El chileno, primer sembrado del torneo en Portugal, sufrió una eliminación que golpea fuerte justo antes de Roland Garros.
El ariqueño, actual 104 del mundo, cayó en su estreno ante el argentino Lautaro Midón (216°), quien incluso había ingresado al cuadro principal como alterno. El trasandino se impuso por 6-3, 5-7 y 6-4 en dos horas y 35 minutos.
El inicio del encuentro parecía encaminado para el chileno. Garin quebró temprano, se puso 3-1 arriba y daba la impresión de que impondría diferencias sin demasiados problemas. Sin embargo, se desconectó por completo del partido: perdió cinco juegos consecutivos, cedió dos veces su servicio y terminó entregando el primer set ante un rival que simplemente aprovechó el desplome del nacional.
En el segundo parcial, el chileno alcanzó a reaccionar. Después de un desarrollo muy equilibrado y cuando el tie-break parecía inevitable, Garin encontró un quiebre salvador en el duodécimo game para estirar la definición al tercer set.
Sin embargo, la ilusión duró poco. En el set decisivo volvió la versión más frágil del chileno: errores desde todos los sectores de la cancha, un quiebre sufrido en el quinto juego y un cierre para el olvido, entregando su saque en cero —incluyendo una doble falta— para despedirse inesperadamente del torneo donde defendía el título.
Con esta derrota, Garin vuelve a sembrar dudas de cara a las próximas semanas. El chileno no podrá regresar al top 100 la próxima semana y, de momento, cae al puesto 114 del ranking en vivo, justo antes de afrontar Roland Garros, que comenzará el próximo 24 de mayo.