La Selección Chilena quedó oficialmente eliminada del Mundial 2026 tras caer por 2-0 frente a Bolivia en El Alto, sumando su novena derrota en las Eliminatorias y sepultando cualquier opción matemática de alcanzar el repechaje. Un verdadero derrumbe deportivo que ya tiene consecuencias: Ricardo Gareca presentó su renuncia al cargo de director técnico.
El «Tigre» Gareca se convirtió en el entrenador con peor rendimiento en la historia reciente de La Roja, despidiéndose con apenas un 23,5% de efectividad y el estigma de liderar una de las campañas más pobres del combinado nacional en el siglo XXI.
La clave de su salida estuvo en su contrato: si Chile quedaba eliminado antes del término de las Clasificatorias, la ANFP podía prescindir del técnico sin pagar indemnización. Con la derrota ante Bolivia, ese escenario se materializó. El directorio, encabezado por Pablo Milad, ahora puede formalizar su salida sin costos adicionales.
En una declaración a la prensa —sin aceptar preguntas— Gareca expresó: «Queremos descomprimir la situación. Intentamos pelear hasta el final, dimos todo. Simplemente queremos manifestar nuestro agradecimiento, en todo momento, a todos. La verdad es que nos sentimos muy contentos durante toda nuestra estadía en Chile. Yo quiero agradecer públicamente, a través de ustedes, a los muchachos, a los jugadores, a los dirigentes por el respaldo que nos dieron hasta las últimas consecuencias».
Además, dejó una frase que sembró ciertas dudas: «Quiero dejar bien en claro que nunca hubo un tema económico, porque jamás en ningún lado yo le he hecho juicio a nadie. Simplemente era ponernos de acuerdo. Sentí el respaldo de la dirigencia, eso quiero destacarlo. Más allá de las incidencias que puedan existir, como en todos lados, siempre conté con el apoyo de todos».